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China halla "mayor sitio de fósiles de dinosaurios" en el mundo
Científicos han recuperado unos 7.600 fósiles de un pozo de 300 metros de largo cerca de la ciudad de Zhucheng durante los últimos siete meses.
Pekín.- Científicos en China informaron que descubrieron el mayor sitio de fósiles de dinosaurios del mundo en la provincia oriental de Shandong, reportaron el martes medios estatales.
Científicos han recuperado unos 7.600 fósiles de un pozo de 300 metros de largo cerca de la ciudad de Zhucheng durante los últimos siete meses, dijo la agencia de noticias Xinhua.
Entre los hallazgos se incluyen restos de un hadrosaurio de 20 metros, lo que podría representar un tamaño récord para este dinosaurio con pico de pato, indicó Xinhua.
Los científicos interrumpieron el trabajo durante el invierno, pero dijeron que a partir de excavaciones adicionales podrían extraer más fósiles.
Zhucheng, conocida localmente como la "Ciudad Dinosaurio" de China, ha aportado fósiles de dinosaurio en unos 30 sitios, de acuerdo a medios locales.
China, un país que llegó relativamente tarde a la arqueología, ha aumentado la exploración en los años recientes y hace hallazgos regulares de fósiles raros, que a veces son contrabandeados fuera del país para ser vendidos en grandes sumas.
En enero, Australia devolvió cientos de kilos de fósiles chinos de dinosaurio a Pekín -entre ellos huevos de cientos de millones de años- recuperados de bodegas y contenedores en operaciones encubiertas, reportaron medios australianos.
Reuters
El hecho de una sola China y su fundamento jurisprudencial
Taiwán forma parte inseparable de China. Todos los datos históricos y jurídicos relacionados con Taiwán demuestran que la isla es parte inalienable del territorio Chino. En abril de 1895, tras una guerra invasora a China, el Japón obligo al Gobierno de la dinastía Qing a firmar el desigual Tratado de Shimonoseki y ocupo Taiwán por la fuerza. En julio de 1937, el Japón desencadeno una guerra de agresión contra China. En diciembre de 1941, el gobierno chino anuncio a los diversos países del mundo, en la declaración de guerra contra el Japón , que China había anulado todos los tratados, acuerdos y contratos concernientes a las relaciones chino-japonesas, incluido el tratado de Shimonoseki y recuperaría Taiwán. En la Declaración de el Cairo suscripta por los Gobiernos de China, los Estados Unidos e Inglaterra en diciembre de 1943 se estipulaba que el Japón debería devolver a China el noreste de China, Taiwán, las islas Penghu y otros territorios chinos usurpados. En la Declaración de Potsdam, suscrita en 1945 por China, los estados Unidos e Inglaterra (luego por la Unión Soviética), se reiteraba “ Los términos de la Declaración del Cairo serán cumplidos”. En agosto del mismo año, el Japón declaro su rendición y en los artículos para la rendición del Japón se comprometió a “cumplir con fidelidad las obligaciones consignadas en la Declaración de Potsdam”. El 25 de octubre, el Gobierno Chino recupero Taiwán y las Islas Penghu y reanudo el ejercicio de la soberanía sobre Taiwán.
El 1º de octubre de 1949, se proclamo la fundación del gobierno Popular Central de la Republica Popular China, el cual, sustituyendo al Gobierno de la Republica de China, es el único Gobierno legal de toda la China y el único representante legitimo de China en el mundo..
Desde ese momento, la Republica de China termino su posición histórica. Se trata de la sustitución de un poder viejo a otro nuevo dentro de un sujeto del derecho internacional no cambiado, mientras que la soberanía y las fronteras originales del territorio de China no sufre cambio alguno. Con toda razón, el Gobierno de la Republica Popular China disfruta de la soberanía plena de China y la ejerce en todo el territorio, incluido Taiwán.
Aunque el grupo dominante del Guomindang mantiene todavía los nombres de su poder como la “Republica de China” y el “Gobierno de la Republica de China” después de retirarse a Taiwán, ha perdido, desde hace mucho, el derecho a ejercer la soberanía en representación de China y es, el fin y al cabo, unas autoridades locales en el territorio chino.
Creación del principio de una sola China y su significado fundamental. El Gobierno Popular Central de la Republica Popular China declaro a los Gobiernos de los diversos países en el mismo día de su fundación: “El presente Gobierno es el único Gobierno legitimo en representación de todo el pueblo de la Republica Popular China y desea establecer relaciones diplomáticas con cualquier Gobierno extranjero que quiera atenerse a los principios de igualdad, beneficio recíproco y respeto mutuo a la soberanía y la integridad territorial”. Poco después envío un telegrama a la ONU declarando: Las autoridades del Guomindang “han perdido ya los fundamentos jurisprudenciales y de hecho para representar al gobierno chino” y no tiene derecho a representar a China. El principio con el que la nueva China establece relaciones diplomáticas con otros países es el siguiente: Los países extranjeros reconocen al Gobierno de la Republica Popular China como el único Gobierno legítimo en representación de toda la China, y rompen o no establecen relaciones diplomáticas con las autoridades de Taiwán.
Los puntos de vista del Gobierno chino arriba mencionados fueron rechazados por el Gobierno de los Estados Unidos de entonces. El 5 de enero de 1950, el Presidente Turman emitió una declaración manifestando que los Estados Unidos y los demás países aliados reconocían la ejecución de la soberanía de China sobre la isla de Taiwán en los cuatro años desde el año 1945. Sin embargo, después del estallido de la guerra de Corea en junio de 1950, a fin de aislar y contener a la nueva China, el Gobierno estadounidense no solo mando tropas para invadir y ocupar Taiwán, sino también lanzó una serie de disparates como “la posición de Taiwán no esta determinada”.
En tiempos posteriores, instigo al “reconocimiento doble” en la comunidad internacional intentando crear “dos Chinas”. A esta, el Gobierno chino se oponía firmemente, estimaba e insistía en que en el mundo hay una sola China. Taiwán forma parte del territorio de China y el Gobierno de la Republica Popular China es el único Gobierno legítimo en representación de todo el país. El principio de una sola China se produjo precisamente en el proceso de las relaciones diplomáticas normales de China con otros países y en la lucha por salvaguardar la soberanía y la integridad territorial del país. Los puntos de vista arriba mencionados constituyen el significado fundamental de una sola China, cuyo núcleo es salvaguardar la soberanía y la integridad de China.
En los treinta o cuarenta años después de 1949, las autoridades taiwanesas no reconocieron la posición legal del Gobierno de la Republica Popular China, pero insistieron también en que Taiwán es parte de China y existe solo una China y se opusieron a la creación de “dos Chinas” y la “Independencia de Taiwán”. Todo eso demuestra que durante un periodo bastante largo, los chinos de ambos lados del estrecho tienen identidad de criterios sobre este problema radical: Hay en el mundo una sola China y Taiwán es parte territorial de China. En octubre de 1958, cuando el ejercito Popular y Liberación China cañoneaba Jinmen, el Presidente Mao Zedong señalo públicamente a las autoridades taiwanesas: “En el mundo hay una sola China, no existen dos Chinas. A este punto de vista asintieron ustedes. Esto se comprueba con las declaraciones de sus dirigentes”. En enero de 1979, el Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional de China emitió el “Mensaje a los compatriotas de Taiwán”, señalando que “las autoridades taiwanesas vienen insistiendo en la posición de una sola China y se oponen a la independencia de Taiwán. Esta es nuestra posición común y el fundamento de nuestra cooperación”.
La posición firme y justa y las propuestas razonables del Gobierno chino de insistir al principio de una sola China son comprendidas y apoyadas cada vez por más países y organizaciones internacionales. Poco a poco, el principio de una sola China es aceptado universalmente por la comunidad internacional. En octubre de 1971, al aprobarse la resolución Nº 2758, en la XXVI Asamblea General de las Naciones Unidas, se expulso a los representantes de las autoridades taiwanesas y se restableció el puesto del Gobierno de la Republica Popular China en la ONU, con todos los derechos legítimos de China en esta organización. En septiembre de 1972, China y el Japón firmaron una declaración conjunta y proclamaron el establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países. El Japón reconoce que el Gobierno de la Republica Popular China es el único Gobierno legal de China, comprende y respeta plenamente al Gobierno chino en cuanto a su posición de que Taiwán es una parte inalienable del territorio de la Republica Popular China. El Japón insiste en la posición de atenerse a las estipulaciones del octavo articulo de la Declaración de Potsdam. En diciembre de 1978, China y los Estados Unidos emitieron un comunicado conjunto estableciendo relaciones diplomáticas. Los Estados Unidos “reconocen que el Gobierno de la Republica Popular China es el único Gobierno legitimo de China” y “reconocen la posición de China, es decir, solo hay una China y Taiwán es parte de China”. Actualmente, China ha establecido relaciones diplomáticas con 161 países, los cuales reconocen sin excepción el principio de una sola China y prometen tratar las relaciones con Taiwán dentro del marco de una sola China.
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Problema de Taiwan en las relaciones entre China y los Estados Unidos (Comentarios del Ministro de Relaciones Exteriores)
El problema de Taiwán es el problema medular de la normalización de las relaciones entre China y los Estados Unidos.
El problema de Taiwán es el problema medular, más importante y más sensible, en las relaciones entre China y los Estados Unidos. En junio de 1950, el Presidente de los Estados Unidos Harry S. Truman mandó a una séptima flota a invadir el estrecho de Taiwán y el décimo tercer destacamento de aviación de los Estados Unidos se encantono en la isla, impidiendo abiertamente a la fuerza que el Gobierno y el pueblo chino liberaran Taiwán. En diciembre de 1954, los Estados Unidos y Taiwán firmaron el llamado “Tratado de Defensa Conjunta”, poniendo a la provincia china de Taiwán bajo la protección de los Estados Unidos.
El Gobierno y el pueblo chino sostuvieron, desde el principio, una lucha resuelta y vigorosa contra las actividades ilegales de los Estados Unidos de agredir a Taiwán y asestó un duro golpe a su ambición de separar Taiwán del territorio chino, salvaguardando la soberanía nacional y la integridad nacional. En octubre de 1971, en la XXVI Asamblea de las Naciones Unidas se aprobó la resolución Nº 2758, restituyendo todos los derechos legítimos de la Republica Popular China en ese importante organismo internacional y expulsando a los “representantes” de las autoridades taiwanesas.
En febrero de 1972, el Presidente de los Estados Unidos, Richard Nixon, visitó China.
El 28 de febrero, China y los Estados Unidos publicaron el “Comunicado Conjunto de Shanghai”. En el comunicado, el Gobierno norteamericano declaro, que los Estados Unidos reconocía: Los chinos de las dos orillas del estrecho de Taiwán estiman que hay una China y Taiwán forma parte de China. El Gobierno norteamericano no objeta esta posición. En diciembre de 1978, el Gobierno estadounidense acepto los tres principios formulados por el Gobierno chino para establecer relaciones diplomáticas, a saber: los Estados Unidos “rompe relaciones diplomáticas” con las autoridades de Taiwán, anula el tratado de defensa conjunta y retira sus tropas de la isla. Los dos países suscribieron el Comunicado Conjunto del Establecimiento de Relaciones Diplomáticas entre China y los Estados Unidos. En el comunicado, el Gobierno de los Estados Unidos declaro, “reconocer que el Gobierno de la Republica Popular China es el único Gobierno legal de China. Dentro de este marco, el pueblo estadounidense mantendrá relaciones no gubernamentales con el pueblo de Taiwán en los terrenos culturales, comerciales, etc.” “el Gobierno de los Estados Unidos de América reconoce la posición de China, consistente en que hay una sola China y Taiwán forma parte de ella”. El 1º de enero de 1979, China y los Estados Unidos establecieron oficialmente relaciones diplomáticas.
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China es una e indivisible
TANTO PEKÍN COMO TAIPEI COINCIDEN EN EL PRINCIPIO DE “UNA SOLA NACIÓN”
Taiwán forma parte inseparable de China.
Todos los datos históricos y jurídicos relacionados con la isla demuestran que la misma es parte inalienable del territorio chino.
En abril de 1895, tras una guerra invasora a China, el Japón obligó al gobierno de la dinastía Qing a firmar el injusto y desigual Tratado de Shimonoseki y ocupó Taiwán por la fuerza. En julio de 1937, el Japón imperial desencadenó una nueva guerra de agresión masiva contra China , lo que obligó al gobierno de Pekín a declarar la guerra a sus invasores en diciembre de 1941 y la nulidad de todos los tratados, acuerdos y contratos concernientes a las relaciones chino-japonesas. Con esto quedaba nulo el Tratado de Shimonoseki, y Pekín quedaba en legítimo derecho de recuperar todos los territorios invadidos por Japón, incluyendo la isla de Taiwán
En diciembre de 1943 los gobiernos de Inglaterra, Estados Unidos y China firmaron la Declaración de El Cairo, que estipulaba que el Japón debía devolver a China todos los territorios usurpados, entre ellos las islas Penghu, el Noreste de China y Taiwán.
En 1945 China, Estados Unidos e Inglaterra suscribieron la Declaración de Postdam que reiteraba “que los términos de la Declaración de El Cairo serán cumplidos”. Esta declaración fue suscrita pocos meses después por la Unión Soviética y por el mismo Japón, que en agosto de ese mismo año se rindió a las fuerzas aliadas, comprometiéndose a “cumplir con fidelidad las obligaciones consignadas en la Declaración de Postdam”. El 25 de octubre, el gobierno chino recuperó las islas Penghu y Taiwan, reanudando el ejercicio de la soberanía sobre todo su territorio continental e insular.
El 1 de octubre de 1949 se proclamó la fundación del Gobierno Popular Central de la República Popular China, el cual, sustituyendo al gobierno de la República de China, es el único gobierno de toda la nación y su representante legítimo en todo el mundo. Se trata de la sustitución de un poder nuevo a otro viejo dentro de un mismo sujeto de derecho internacional que no ha cambiado, no ha perdido ni renunciado a soberanía alguna, ni ha sufrido o efectuado cambio alguno en sus fronteras originales. Con toda razón, el gobierno de la República Popular China disfruta de la soberanía plena de China y la ejerce legalmente en todo el territorio, incluido Taiwán.
Aun cuando el gobierno de Taiwán mantiene los nombres de “La República de China” y el “Gobierno de la República de China en Taiwan”, nunca el mismo ha tenido, el derecho a ejercer la soberanía en representación de China y es, simplemente, una autoridad local en el gran territorio chino.
Significado del principio de “una sola China”
El Gobierno Popular Central de la República Popular China, en el día de su fundación, declaró a todos los gobiernos del mundo: “El presente Gobierno es el único gobierno legítimo en representación de todo el pueblo de la República Popular China y desea establecer relaciones diplomáticas con cualquier gobierno extranjero que quiera atenerse a los principios de igualdad, beneficio recíproco y respeto mutuo a la soberanía y la integridad territorial”. Poco después, envió un telegrama a la ONU declarando que las autoridades del Guomindang “han perdido ya los fundamentos jurisprudenciales y de hecho para representar al pueblo chino” y no tienen el derecho de representar a China. El principio con el que la nueva China establece relaciones diplomáticas con otras naciones es el siguiente: los países extranjeros reconocen al Gobierno de la República Popular China como el único gobierno legítimo en representación de toda la China, y rompen o no establecen- relaciones diplomáticas con las autoridades de Taiwán.
El 5 de enero de 1950, el presidente norteamericano Truman había emitido una declaración, manifestando que los Estados Unidos y los demás países aliados reconocían -desde 1945- la ejecución de la soberanía china sobre la isla de Taiwán. Sin embargo, en junio de 1950, después de estallar la guerra de Corea, el gobierno norteamericano en su afán de aislar y contener a la nueva nación china, no sólo envió tropas para invadir y ocupar Taiwán, sino que también lanzó una serie de disparates como que “la posición de Taiwan no está determinada”. En años posteriores instigó al “reconocimiento doble” de la comunidad internacional, intentando crear “dos Chinas”. Por su parte, el gobierno chino se opuso terminantemente a la “estrategia” norteamericana, defendiendo e insistiendo la realidad de que en el mundo hay sólo una nación china, que Taiwán forma parte de la misma y que el Gobierno de la República Popular China es el único legítimo representante de todo el país. Este principio Una Sola China- se produjo precisamente en el proceso de las relaciones diplomáticas de China con otros países del mundo, y en la justa lucha por salvaguardar la soberanía y la integridad territorial de toda una nación.
Taipei reconoce el principio de Una Sola China
Aun cuando desde 1949 las autoridades taiwanesas no quieren reconocer la posición legal del Gobierno de la República Popular China, coinciden también en insistir que Taiwán es parte de China, y que existe una sola China , un solo país. Esto demuestra que, durante un período bastante largo, los chinos de ambos lados del Estrecho de Formosa siguen teniendo un mismo criterio sobre este problema radical: “Hay en el mundo una sola China y Taiwan es parte territorial de China”... y que la tan ansiada reconciliación se propiciará cuando se opere el cambio político en la República Popular China .
En octubre de 1958, cuando el Ejército Popular de Liberación de China cañoneaba Jinmen, el presidente Mao Zedong señaló públicamente a las autoridades taiwanesas: “En el mundo hay una sola China, no existen dos Chinas. A este punto asintieron ustedes. Esto se comprueba con las declaraciones de sus dirigentes”.
En enero de 1979, el Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional de China emitió el “Mensaje a los compatriotas de Taiwan”, señalando que “las autoridades chinas vienen insistiendo en la posición de una sola China y se oponen a la independencia de Taiwán. Esta es nuestra posición común y el fundamento de nuestra cooperación”.
Reconocimiento mundial
La posición firme y justa, así como las propuestas razonables del gobierno chino de sostener el principio de Una Sola China son comprendidas y apoyadas cada vez por más países y organizaciones internacionales. En forma paulatina pero firme y creciente, el principio de Una Sola China es aceptado universalmente por la comunidad internacional. En octubre de 1971, al aprobarse la resolución N° 2758, durante la Vigesimosexta Asamblea General de las Naciones Unidas, se expulsó al representante de las autoridades taiwanesas y se estableció el puesto del Gobierno de la República China en la ONU, con todos los derechos legítimos de China en esta organización. En setiembre de 1972, China y Japón firmaron una declaración conjunta y proclamaron el establecimiento
de relaciones diplomáticas entre ambos países. El Japón reconoce que el Gobierno de la República Popular China es el único gobierno legal de China, comprende y respeta plenamente al gobierno chino en cuanto a su posición de que Taiwán es una parte inalienable del territorio de la República Popular China. Japón insiste en la posición de atenerse a las estipulaciones del artículo octavo de la Declaración de Postdam. En diciembre de 1978, China y los Estados Unidos emitieron un comunicado conjunto estableciendo relaciones diplomáticas. Washington “reconoce que el gobierno de la República Popular China es el único legítimo de China” y “reconocen la posición de China, es decir, sólo hay una China y Taiwán es parte de China”.
Actualmente, China ha establecido relaciones diplomáticas con 166 países, los cuales reconocen sin excepción el principio de Una Sola China y prometen tratar las relaciones con Taiwán dentro del marco de una sola nación China.
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 La locura de Marquito
LE ADVIRTIERON QUE NO SIGUIERA
CONTANDO FANTASÍAS A LA GENTE
A fines del siglo XIII Venecia se perfilaba como una creciente potencia europea. Pese a su reducido territorio, su flota recorría todos los mares conocidos y su ejército imponía respeto a las ambiciones conquistadoras de reyes y monarcas vecinos. La pequeña nación mantenía un creciente y activo comercio naval con numerosos reinos y principados vecinos, pero necesitaba más recursos para desarrollarse y superar el poderío de otras naciones que aparecían en el horizonte político mundial. Las autoridades venecianas enviaron delegaciones diplomáticas a todos los rincones conocidos del planeta. Naves y caravanas de mercaderes zarparon en todas las direcciones posibles buscando nuevas rutas y mejores perspectivas comerciales para Venecia.
En una de esas travesías zarparon dos distinguidos comerciantes venecianos, los hermanos Mateo y Niccolas Polo, con rumbo a una misteriosa región del Oriente. En su segundo viaje a la lejana región de Catay viajaba con ellos un silencioso niño llamado Marco.
Pasó largo tiempo sin que hubiera noticias de los hermanos Polo, y la mayoría de los venecianos los olvidaron o los dieron por muertos. Pero un día una nave desconocida atracó en el puerto de Venecia. De ella descendió un joven lujosamente ataviado con ropas de seda, y cubierto de riquezas que dijo llamarse Marco Polo. Llevado ante las autoridades del Estado resultó ser aquel pequeño niño que se había embarcado con su padre y con su tío rumbo al Oriente misterioso. Ahora, el joven veneciano regresaba como embajador, y como prueba de ello Marco presentó a las autoridades una carta de Kubilai Khan, emperador de una gran nación desconocida y a la vez fabulosa. El gran Khan enviaba sus saludos al gobierno veneciano, y le proponía una alianza comercial, además de augurios de paz y promesas de mutua ayuda.
- ¿Pero quién es este monarca desconocido y por qué cree que los venecianos necesitamos de su ayuda?, preguntaron los consejeros del gobierno. En respuesta Marco relató todos los fabulosos descubrimientos llevados a cabo por sus mayores y por él mismo en Oriente. Narró los enormes palacios, las enormes riquezas, las rutas y canales artificiales interminables, los poderosos ejércitos, y describió la gran población de ese país que “eran varios millones de personas”.
En este punto los oyentes interrumpieron el relato de Marco Polo en medio de risas burlonas y frases despectivas. Tantas maravillas no podían sino ser fruto de una mente enferma o creación de un hábil mentiroso. Además, no había nación conocida en el mundo que tuviera “millones de habitantes”.
-¡Ya cállate, señor millón!- le gritó uno de los nobles, causando la hilaridad de los presentes. Y con ese sobrenombre burlón fue tratado de allí en adelante el “loco” Marco Polo. Con el tiempo, y pese a su heroico comportamiento durante la guerra naval entre su país y el reino de Génova, el explorador veneciano terminó en la cárcel, pobre y olvidado. Un poeta, compañero de celda de Marco, recogió sus relatos en apuntes que quedaron hasta los días de hoy como “Los viajes de Marco Polo”.
La historia y la geografía nos demuestran que el “veneciano loco” no mentía, ya que sus descubrimientos fueron corroborados varios siglos más tarde por otros navegantes. Pero Venecia perdió la oportunidad de convertirse en la nación más poderosa y grande de Europa, y todo ello gracias a la torpeza de sus gobernantes que se rieron del “señor Millón”. La oportunidad desperdiciada por Venecia fue aprovechada años más tarde por naciones como Portugal, Inglaterra y España que llegaron a crear extensos imperios mundiales y a generar riquezas incontables, mientras que la nación de Marco Polo se convirtió con el tiempo en una simple provincia de otro reino.
Setecientos años después de aquella historia, las puertas de la poderosa nación china se abren hoy al Paraguay, ofreciendo respeto mutuo, paz, trato igualitario y beneficios económicos recíprocos. Nuestra nación necesita imperiosamente desarrollarse, expandir y aumentar su comercio exterior e incrementar su producción interna.
¿Será que nuevamente los duques y condes de nuestro eterno medioevo responderán con gritos y risas, cerrando las puertas del país a la amistosa y conveniente propuesta china? ¿Acaso, al igual que los venecianos, desaprovecharemos la oportunidad de progresar, dejando el lugar a otras naciones con gobiernos más inteligentes?
¿Será que seguiremos apostando a la limosna cómo una nación de pordioseros eternamente? O tomaremos en nuestras manos la gran oportunidad de progreso que se nos presenta ante China y comenzaremos a marchar por la senda ascendente del progreso nacional. La elección está ahora en nuestras manos y así como solo nosotros somos quienes podemos elegir, asimismo seremos nosotros y solo nosotros, los responsables de los actos que llevemos a cabo ahora. De nuestra elección depende el promisorio futuro o continuar con la decadencia de nuestro empobrecido pueblo.
Este es el gran momento del Paraguay y no importa si nos ponemos la camiseta albirroja o la amarilla alternativa . Solo hay que jugar bien y con toda la garra. Sabemos que podemos.
La historia futura de nuestra patria se está escribiendo ahora. arriba 
Los Guayaquies, ¿De origen Chino?
Hacia 1898 Boggiani se hallaba estudiando a los cainguás y guayakíes, según Lafone Quevedo (1899, p. 8). Lehmann-Nitsche resumió en 1899 cuanto se conocía hasta el momento, agregando algunas noticias y vocablos proporcionados por Endlich que observó a dos cautivos, pero señalando lo deficiente e incompleto de los conocimientos reunidos y los enigmas que aún había que resolver, sobre todo respecto del idioma. Von Den Steinen (1901) estudió el vocabulario coleccionado por Weickmann y estimuló a los exploradores y estudiosos a proseguir sus indagaciones sobre “el más difícil problema que aún resta sin solución en América del Sur".
Vogt realizó en 1901, 1903 y 1904 estudios etnológicos y lingüísticos en algunos individuos de la tribu guayakí, afirmando su procedencia guaraní; comunicó nuevos datos y vocabularios a las sociedades antropológicas de Berlín y Viena, que los publicaron en sus respectivas revistas, y en 1911 resumió en la Revista de la Universidad de Buenos Aires sus diversas investigaciones. Koch-Grunberg agregó valiosas anotaciones al primer trabajo de Vogt y el segundo tuvo la supervisión del P. Schmidl.
Un cráneo guayakí, de la colección Boggiani, fue descrito y analizado por Giuffrida-Ruggerí (1906) y Lehmann-Nitsche (1908) practicó el revelamiento antropológico de la india guayakí, capturada por la expedición. La Hitte-Ten Katte, viva y muerta. El cráneo de la misma, enviado al Museo de Berlín fue estudiado por Virchow (1908) quien encontró notables semejanzas de musculaturas faciales con los chinos.
Obra: Historiografia Paraguaya Efraim Cardozo Edición México 1959-
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La Asamblea General
Recordando los principios de la Carta de las Naciones Unidas
Considerando que la restitución de los legítimos derechos de la República Popular de China es indispensable para salvaguardar la Carta de las Naciones Unidas y para la causa que la organización ha de servir de conformidad con la Carta.
Reconociendo que los representantes del Gobierno de la República Popular de China son los únicos representantes legítimos de China en las Naciones Unidas, y que la República Popular de China es uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad.
Decide restituir a la República Popular de China todos sus derechos y reconocer a los representantes de su Gobierno como únicos representantes legítimos de China en las Naciones Unidas; así como expulsar inmediatamente a los representantes de Chiang Kai-shek del puesto que ocupan ilegalmente en las Naciones Unidas y en todos los organismos con ellas relacionados.
1976a. sesión plenaria.
25 de octubre de 1971 |
El 25 de octubre de 2.004 se cumplieron 33 años desde que la Organización de las Naciones Unidas reconociera que la representación oficial de China le correspondía al gobierno de la República Popular y no a Taiwán. La resolución 2758 establece, además, que los embajadores designados por China Continental son los “únicos legítimos ante las Naciones Unidas”, y reconoce a este país como “miembro permanente del Consejo de Seguridad”. |